El juez Lisandro Aguirre incorporó en una sentencia penal un apartado inusual: un texto escrito específicamente para la niña que denunció haber sido víctima de abuso sexual en una escuela de Santa Fe. La decisión acompañó la condena a nueve años y seis meses de prisión dictada contra el asistente escolar involucrado.

El condenado, Tadeo Azcurra, de 29 años, trabajaba como portero en la escuela Macagno. Los hechos ocurrieron el 19 de abril de 2024 y derivaron en una acusación por abuso sexual con acceso carnal calificado.

La investigación estableció que la menor fue conducida a un cuarto de limpieza bajo la excusa de un juego, donde se produjo el ataque. Posteriormente, relató lo sucedido a su madre e identificó al agresor. Su declaración fue respaldada por la Cámara Gesell y por pericias psicológicas y médicas que fortalecieron la acusación.

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En el cuerpo de la sentencia, el magistrado optó por dirigirse directamente a la víctima.

En ese mensaje escribió: “Hola, soy Lisandro Aguirre. Soy el juez que estuvo escuchando y cuidando todo lo que pasó en el juicio sobre lo que ocurrió con el portero de tu escuela. Quería decirte que te escuché con mucha atención y que creo en vos”.

Más adelante, añadió: Es muy importante que sepas que todo lo que contaste es verdad y quedó probado. Para saberlo, no sólo escuché tus palabras, sino que también me ayudaron tus papás, tu hermano, la psicóloga que te entrevistó y los médicos y bioquímicos que explicaron las pruebas con claridad”

También buscó transmitir un mensaje de protección y derechos: “Como sos una niña, tenés derecho a que nadie toque tu cuerpo sin tu permiso y a que todos te respeten y te cuiden. Lo que hizo Tadeo estuvo mal porque rompió esas reglas que nos protegen a todos, especialmente a las niñas. Por eso, decidí que debe cumplir una pena en la cárcel, para que entiendas que ahora estás segura y que la Justicia te protegió.

“La utilización de lenguaje sencillo en las resoluciones judiciales constituye mucho más que una técnica de comunicación. Representa un cambio de paradigma acerca de quiénes son los verdaderos destinatarios de la función jurisdiccional”, indicó la abogada querellante a Quórum.

El fallo fue valorado por especialistas como una forma distinta de comunicación judicial en causas que involucran a víctimas infantiles.

LA CARTA


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