El presidente Mauricio Macri declaró en conferencia de prensa que había esta cifra de evadidos de la justicia y levantó la polémica al referirse a la triple fuga de los hermanos Cristian y Martín Lanatta y de Víctor Schillaci, quienes se habían escapado de prisión y luego fueron recapturados tras 15 días de intensa búsqueda en el sur del conurbano bonarense y en Santa Fe. No hay datos oficiales pero en esta nota de Tiempo Judicial recabamos información sobre los prófugos a lo largo de la provincia.
El primer mandatario habló también de la importancia de recuperar al total de prófugos, pero agregó que para lograrlo “hay que refundar un sistema de seguridad institucional, donde también la pata de la Justicia tiene que actuar en tiempo y forma”.
Desde 2013 se fugaron 1.198 presos de alcaldías y cárceles sólo de la provincia de Buenos Aires, de los que 27 fueron fugas de penales de alta seguridad, 366 huyeron de cárceles con régimen semiabierto y 805 fueron presos que se escaparon de regímenes con beneficios como las salidas transitorias.
Desde el área de prensa del Ministerio de Seguridad señalaron a este medio que la información de Macri surge del Sistema Federal de Comunicaciones Policiales (SIFCOP), una base de datos de las fuerzas federales y provinciales para la búsqueda de prófugos, pero también de paraderos y desapariciones forzadas de personas. Sin embargo, mencionaron que se trata de un software de uso interno, por lo que no existe un registro público donde consultar la cifra exacta (ni, por ejemplo, qué cantidad de personas son prófugos o personas desaparecidas).
En tanto, según datos del ministerio de Justicia durante 2014, un 5% (3.100 casos) del total de detenidos del país tuvo algún intento de fuga o evasión, porcentaje que asciende al 9% (2.560 casos) si se considera sólo a la provincia de Buenos Aires. La información surge del Sistema Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena (SNEEP) y refiere a las personas que se encontraban en prisión, por lo que no incluye aquellos que lograron fugarse efectivamente. De los intentos de fuga del país, el 83% se dieron en territorio bonaerense.
“Que haya intentos de fuga es normal porque las personas privadas de la libertad aspiran a obtener la libertad”, señaló durante una entrevista de 2013 el procurador penitenciario de la Nación, Francisco Mugnolo. Agregó que “siempre hay una participación de alguien de adentro que facilita la fuga”.
El Código Penal de la Nación establece una pena que va de un mes a un año de prisión para quien “hallándose legalmente detenido se evadiere por medio de violencia en las personas o fuerza en las cosas”. El castigo es mayor, de un mes a cuatro años, para las autoridades que lo favorezcan, más un período de inhabilitación en caso de ser funcionario público.





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