El empresario transportista Marcos Jacobo Levín, dueño de "La Veloz del Norte", fue condenado ayer por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Salta a 12 años de prisión por ser partícipe necesario de la privación ilegal de la libertad y los tormentos aplicados en 1977 a un trabajador y delegado sindical de la firma. Se trata de la primera condena al sector civil empresarial por entender que hubo intervención directa en los crímenes contra su empleado. 

 

La misma condena fue votada por los jueces Carlos Enrique Jiménez Montilla y Federico Santiago Díaz - con la disidencia del juez Gabriel Casas que propuso penas menores - para el ex comisario y subcomisario de la seccional cuarta de Salta, Víctor Hugo Almirón y Víctor Hugo Bocos, considerados coautores del crimen. A su vez, se determinó que contaron con la ayuda de un ex policía a sus ordenes, Víctor Enrique Cardozo, que recibió ocho años de prisión por los mismos delitos y grado de autoría que sus colegas. 

 

El Tribunal salteño consideró que los crímenes de los que fue víctima Víctor Cobos, ex trabajador de La Veloz del Norte, son imprescriptibles por ser "pertenecientes a la categoría de lesa humanidad".

 

Los hechos se remiten al 22 de enero de 1977 cuando por la mañana Cobos fue detenido por Bocos, que además de ser policía trabajaba como seguridad para Levín, Cardozo y otro efectivo llamado Figueroa. El trabajador fue trasladado en un Ford Falcon a la comisaría junto con otros 20 trabajadores, también detenidos ilegalmente. Todos fueron interrogados y torturados. Luego de sufrir lesiones graves, Cobos fue sobreseído en una causa penal por defraudación y quedó en libertal el 19 de abril de ese año y fue destituido de su puesto en la empresa. 

 

La disidencia del juez Casas estaba basada en la propuesta de penas de ocho años para Almirón y Bocos, de seis años para Cardozo y de tres años en suspenso para Levín por el delito de aplicación de tormentos. La diferencia radicaba principalmente en que consideraba a Levín como un cómplice a penas secundario. 

 

Francisco Snopek, fiscal general de la causa, expresó a Fiscales.gob.ar que se sentía satisfecho con la primera condena a un empresario por delitos de lesa humanidad porque "fue lo que buscó la Fiscalía". 

 

Esta condena es la primera recibida por un empresario por crímenes de lesa humanidad cometidos contra un trabajador de su dependencia. Los primeros empresarios condenados fueron los hermanos Emilio Felipe y Julio Manuel Méndez, a quienes el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Mar del Plata impuso en marzo de 2012 11 y 15 años de prisión por haber aportado una quinta de su propiedad para el secuestro y las torturas del abogado de los trabajadores de Loma Negra, Carlos Moreno, quien luego fue asesinado.

 

Tras la sentencia, Cobos declaró a Página 12: "Ahora vamos a avanzar en todas las causas en lo que representa la responsabilidad civil, esto le he dicho a los compañeros, para que se haga justicia con semejantes empresarios muy poderosos que mucha gente y hasta los propios gobiernos, les tienen miedo".