La Iniciativa Ciudadana para el Control del Sistema de Inteligencia (ICCSI) y la Asociación Pensamiento Penal y Poder Ciudadano presentaron una impugnación a los nombramientos de Gustavo Arribas y Silvia Majdalani, como director y subdirectora de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).

 

La ICCSI está integrada por la Asociación por los Derechos Civiles (ADC), el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), la Fundación Vía Libre, el Instituto Latinoamericano de Seguridad y Democracia (ILSED) y el Núcleo de Estudios sobre Gobierno y Seguridad (UMET).

 

Los pliegos de ambos serán tratados esta semana por la Comisión de Acuerdos del Senado de la Nación en el marco de una reunión a la que han sido invitados los candidatos, pero sin la participación de la sociedad civil porque el reglamento no exige que se realice una audiencia pública. Por ese motivo, además de la impugnación, hemos presentado un pedido al presidente de la Comisión, Senador Rodolfo Urtubey, para que convoque a una audiencia pública.

 

Los argumentos para impugnar a los candidatos propuestos por el Poder Ejecutivo para dirigir el Sistema de Inteligencia Nacional se agrupan en dos ejes: en el análisis de sus perfiles a partir de los antecedentes que presentaron, los datos que surgen de revisar sus actividades previas y las causas judiciales en las que se encuentran involucrados; y, por otro lado, en las decisiones que Arribas y Majdalani tomaron desde que fueron nombrados en comisión en sus cargos.

 

"Ni Arribas ni Majdalani tienen la formación ni la experiencia profesional adecuada y necesaria para desempeñar los cargos para los que se los propone, no han acreditado conocimientos específicos en cuestiones de inteligencia, seguridad, defensa o cualquier otra materia relacionada", dice el comunicado de ICCSI.

 

Según la iniciativa los dos candidatos "omitieron información muy relevante sobre su actividad privada y la que aportaron fue imprecisa e insuficiente para certificar los pocos antecedentes que consignan soslayando el mecanismo establecido por ley para que los senadores puedan analizar sus postulaciones".

 

"Ambos candidatos ocultaron significativas participaciones en sociedades empresarias; antecedentes de ejercicio de cargos directivos que seguramente hubieran sido subrayados si la postulación fuera para cualquier otra institución. Cualquiera fuera el motivo, el ocultamiento es alarmante por sí mismo", agrega.

 

"En el caso de Arribas, cuestionamos su perfil para estar al frente de la AFI porque lo único que explica su nombramiento es la relación de confianza con el Presidente de la Nación cuando su trayectoria privada ha sido en el negocio del fútbol a través de la participación en sociedades anónimas dedicadas a la compra venta de jugadores de fútbol. Arribas ha sido investigado por irregularidades relacionadas con esta millonaria actividad económica que es considerada por el GAFI, como una de las que facilita el lavado de activos y la evasión fiscal, mercados ilegales que la AFI debe investigar. No parece razonable poner al frente del órgano rector del Sistema de Inteligencia a quien tiene vínculos sospechados con esos mercados caracterizados por el flujo ilegal de dinero".

 

"En el caso de Majdalani, señalamos su pobre desempeño como integrante de la Comisión Bicameral de Fiscalización de Organismos y Actividades de Inteligencia del Congreso de la Nación. Durante los tres años que ocupó la vicepresidencia de la Comisión fiscalizadora, Majdalani no hizo nada para controlar el funcionamiento del aparato de inteligencia, aún luego de que estallara la crisis del sistema a fines del 2014. Tampoco fue permeable a los pedidos de información ni abrió canales de acceso sobre las actividades de control de la Comisión cuando desde la ICCSI se requirió información tan elemental como la cantidad de reuniones realizadas en un año parlamentario. La Comisión se caracterizó por una total inacción".

 

"Nada sugiere que Majdalani vaya a ejercer ahora con seriedad la dirección del aparato de inteligencia cuando ni siquiera mostró iniciativa para controlarlo. Además, es de público conocimiento que Majdalani mantiene vínculos personales con cuestionados ex integrantes de los servicios de inteligencia que explican su permanencia en ese sector. Y, como si fuera poco, también ha sido denunciada a lo largo de su actividad pública en distintas causas judiciales que detallamos en la presentación, algunas vinculadas con su participación en sociedades comerciales que no fueron informadas en su CV".