El juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, quien investiga el plan de viviendas sociales dijo que aún no definió cuándo le tomará declaración a la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini y negó tener presiones del Gobierno para que avance contra la dirigente.

 

El magistrado levantó la orden de captura y aceptó ayer indagar a la dirigente de derechos humanos en la sede de la asociación, pero dijo que dicha instancia aún no tiene fecha.

 

"La indagatoria no tiene fecha. Se decía que el lunes iba a ser indagada pero hay que hacer un análisis sobre el pedido que ella formula, solicitando que la indagatoria se cumpla en [la sede de] Madres y en función de ese análisis vamos a fijar la fecha" de declaración, dijo Martínez de Giorgi esta mañana en declaraciones radiales.

 

El juez investiga el supuesto desvío de fondos públicos que iban al plan Sueños Compartidos, que dirigían las Madres a través de Sergio Schoklender para construir viviendas sociales durante el kirchnerismo.

 

Luego de que Bonafini se negara a presentarse en tribunales bajo el argumento de que el gobierno de Mauricio Macri estaría detrás de la orden de captura, el magistrado afirmó que "lo único que se siente como presión son las críticas frente a lo que fue nuestra actuación hasta diciembre" que apunta a la idea de que los jueces "somos encubridores del gobierno salido".

 

Tras admitir que "puede haber demora", el juez afirmó que "hay que entender de dónde se podía buscar información y a dónde había que ir a buscarla" en la gestión anterior. En ese marco, Martínez Di Giorgi disparó: "Imaginemos esta situación del jueves en otra coyuntura política; esta situación, en otro contexto, un año atrás, ¿cómo hubiera resultado?".

 

En declaraciones a radio Cooperativa, el juez afirmó que la causa Sueños Compartidos "entró en un canal de razonabilidad" luego de que Bonafini manifestó su voluntad de presentarse a indagatoria.

 

Apuntó que al firmar la captura él sabía dónde ubicar a Bonafini. "Nunca estuvo fugada técnicamente". Y agregó: "Era un análisis rocambolesco, muy radical en el expediente dejarla sometida a una potencial detención con una orden de captura y rebeldía cuando ella estaba manifestando lo que me a mí me interesaba, que era que venga a declarar".