El titular del Juzgado federal 1 de Mendoza, Walter Bento, está llamado a ser el personaje jurídico-político del año en Mendoza. Porque fue imputado, allanado y procesado por pedido de coimas; porque sigue bajo investigación de sus propios pares y hasta podría perder el cargo a manos del Jury de Enjuiciamiento.

Sin embargo, durante la última semana, su figura ha mutado porque está al frente de una instancia clave para la vida institucional: las elecciones. Con todo el juego de poder que implican. Todos siguen hablando de Bento en Mendoza, especialmente los partidos políticos. Pero ya no para pedirle que se aleje del Juzgado Federal número 1 por estar procesado por un delito gravísimo, sino para reclamarle -según el color político y los intereses en danza- que confirme o impida tal o cual precandidatura para las PASO de septiembre.

Por eso, y porque decidió seguir ejerciendo el cargo cuando muchos arriesgaban que haría mutis por el foro para defenderse, Bento (56) ya comenzó a tomar decisiones electorales. Los destinatarios de esas resoluciones son peronistas, radicales y otras facciones políticas de Mendoza. Y los dos primeros, claro está, tienen mucho que ver con su futuro, el que se cocina en Buenos Aires.

La primera decisión

El miércoles 4 de agosto Bento resolvió el primer conflicto que llegó a su despacho de la Justicia Electoral, lugar que ocupa desde 2006, cuando se hizo cargo del Juzgado en reemplazo del destituido Luis Leiva. Por resolución 246, el magistrado decidió “no hacer lugar” a la impugnación que la flamante alianza Vamos Mendocinos radicó contra la polémica y discutida precandidatura del gobernador Rodolfo Suarez al Congreso.

El primer mandatario había sido inscripto para ser senador nacional por el frente oficialista Cambia Mendoza y aunque muchos opinan que fue una jugada con el sello de su antecesor Alfredo Cornejo, el planteo judicial en contrario no tardó. El argumento de Vamos Mendocinos contra Suarez era claro: la precandidatura es ilegítima y está por fuera de la Constitución de Mendoza, que en su artículo 115  expresa: “El Gobernador no podrá ser electo senador nacional, hasta un año después de haber terminado su mandato”. Si de fechas se trata, el asunto es inapelable porque Suarez termina su mandato de gobernador en diciembre de 2023.

Los motivos

El juez federal rechazó la presentación de la alianza Vamos Mendocinos bajo el argumento de que las listas de precandidatos sólo pueden ser cuestionadas por las listas internas que intervienen o compiten dentro de una misma agrupación política. Y mencionó expresamente la ley 26.571 y la normativa de las elecciones primarias.

“En otras palabras -dijo Bento, textualmente- la ley 26.571 no autoriza que un partido, una alianza o una confederación, pueda cuestionar ‘la/s lista/s interna/s’ oficializadas por otra agrupación política”.

Y para que a nadie le queden dudas subrayó el tramo que dice “no autoriza que un partido, una alianza o una confederación, pueda cuestionar ‘la/s lista/s interna/s’oficializadas por otra agrupación política”.

Este capítulo parecía cerrarse con la apelación que Vamos Mendocinos presentó el viernes en la Cámara Electoral Nacional. Pero no fue así, porque muchos interpretaron el fallo de Bento de modo muy particular: un guiño al radicalismo mendocino y sus aliados porteños del PRO y a la vez un desaire para quienes estaban atentos al desenlace tras bambalinas, esperando que Suarez quedara fuera de carrera desde ya: el peronismo que preside la Anabel Fernández Sagasti.

Anabel Fernández Sagasti es la pata kircherista en Mendoza. Preside el PJ local y es legisladora nacional

La pelea de fondo

El aval de Bento a la precandidatura de Suarez fue muy polemizado por los derrotados directos e indirectos. Sin embargo, apenas un día después, peronistas y radicales de Mendoza volvieron a enfrentarse en el ring electoral con el cuestionado juez federal como árbitro.

El viernes 6, en la audiencia oral y actuada de presentación de listas para las PASO, el radicalismo impugnó en nombre del frente oficialista Cambia Mendoza a las listas colectoras que alimentan el caudal electoral del Frente de Todos.

Esgrimió que el sistema de colectoras “confunde al electorado que ve al mismo precandidato en varias boletas a la vez”, que “encarece el presupuesto electoral”, que “atenta contra la transparencia del acto comicial” y, sobre todo, “quebranta las previsiones sanitarias en tiempos de pandemia de coronavirus”. Horas después reapareció Cornejo y a través de la prensa dijo lo suyo, sin medias tintas y de corrido. Filoso.

Alfredo Cornejo. El ex gobernador de Mendoza, presidente de la UCR nacional y diputado nacional va por una banca en el Senado.

“Las colectoras están prohibidas, así que esperamos que el juez Bento acepte el planteo del Frente Cambia Mendoza y rechace las postulaciones del Frente de Todos”. Así las cosas, el radicalismo y el peronismo de Mendoza están pendientes de una nueva resolución del magistrado.

Durante esa espera arrecian rumores y falsas noticias de que Bento ya decidió en favor de un partido o de otro, sugiriendo que resuelve pensando únicamente en su futuro en el Jury de Enjuiciamiento y en el desenlace de la investigación por coimas y lavado de dinero.

Mientras, los apoderados de la clase política chequean a cada rato, a puro F5, el sistema de consultas web donde queda plasmado el recorrido de ése y otros planteos electorales en la Justicia Federal. Mientras, la figura de Bento sigue cobrando mayor magnitud.

El juez Walter Bento tomó este lunes la decisión más esperada: rechazó las impugnaciones presentadas por el Frente Cambia Mendoza contra el sistema de listas colectoras del Frente de Todos. Además, hizo lugar a un pedido de investigación sobre el gobernador de Mendoza, Rodolfo Suarez, y le pidió al Ministerio Público Fiscal si el primer mandatario mendocino cometió delito al presentarse como precandidato a senador nacional, decisión que él mismo avaló cuando rechazó un planteo del PJ.