El Tribunal Oral en lo criminal Federal N°2 de Rosario condenó a Ariel “Guille” Cantero y a otras veintidós personas por integrar dos organizaciones que se dedicaban al tráfico de estupefacientes. Las penas son de tres a doce años de prisión y se llegó a partir de un juicio abreviado donde los imputados aceptaron su responsabilidad. El acuerdo fue realizado con la fiscalía, a cargo de Fernando Arrigo, y ahora homologado por el tribunal.

Además de las condenas, se ordenaron decomisos que abarcan desde cuatro vehículos y una motocicleta hasta distintos dispositivos electrónicos y dinero en efectivo. El juez Eugenio Martínez Ferrero, integrante del tribunal, es quién convalidó los acuerdos. “Guille” Cantero tendrá una pena de doce años de prisión por ser responsable del delito de “organizador de actividades de tráfico de estupefacientes en concurso real con el delito de comercio de dichas sustancias, agravado por la intervención de tres o más personas organizadas para cometerlo”.

También se le fijó una multa equivalente a 450 mil pesos y estableció una pena única de 18 años debido al registro de condenas anteriores. En tanto que a Leandro Vilches se le fijó una pena de once años de prisión por los delitos de “organizador de actividades de tráfico de estupefacientes en concurso real con el delito de comercio de dichas sustancias, agravado por la intervención de tres o más personas organizadas para cometerlo”.

El "clan" Cantero suma condenas por narcotráfico.

Gisela Bocutti -pareja de Vilches- fue condenada a diez años de prisión por la misma calificación que los otros dos organizadores, se le fijó una multa de 360 mil pesos y se estableció una pena única de 12 años de prisión. Misma pena que Bocutti recibió el considerado organizador de la otra banda que se dedicaba al tráfico de estupefacientes, Julio Andrés Rodríguez Granthon: se le fijó una pena única de quince años de prisión por sus condenas anteriores y una multa de 432 mil pesos.

“Se estableció en primer término que Ariel Máximo Cantero, Leandro Vilches y Gisela Boccuti eran los organizadores de las maniobras de tráfico de estupefacientes. Concretamente, Vilches le daba indicaciones a su pareja Boccuti, que hacía de intermediaria, ya que su pareja se encontraba detenido”, explicó el juez en la sentencia.

El magistrado también criticó en su fallo los controles por monitoreo electrónico y sostuvo que “resulta curioso que la justicia federal de Rosario no tenga todavía ningún organismo de control para monitorear la situación de personas sometidas a vigilancia electrónica o la supervisión de las personas liberadas mientras transitan su período de prueba”.

“El programa de asistencia de vigilancia electrónica opera de manera distante y carece de una infraestructura eficaz y suficiente para la provisión de pulseras, circunstancia que se aprecia de manera cotidiana en otros casos sometidos a juzgamiento”, remarcó.

Entre otras cosas, el fallo estableció también que otro de los imputados, Jorge Orellana, su pareja Tania Rostro y Gustavo Martinotti -que también se encontraba detenido- realizaban maniobras vinculadas al tráfico de estupefacientes, bajo las órdenes de Boccuti y con autorización de Cantero, desde la cárcel.