El encargado del edificio donde vivió la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner en el barrio de Recoleta, Héctor Silva, declaró este jueves en el juicio oral del caso conocido como los “Cuadernos” y se desdijo de lo que había afirmado en 2018 durante la etapa de instrucción.
En su testimonio actual, Silva sostuvo que no observó movimientos regulares de bolsos o valijas vinculados al departamento que fue señalado por la acusación como posible destino de dinero. “Eso de que venían con bolsos y valijas, eso yo no lo dije”, afirmó ante el tribunal.
El testigo también cuestionó su declaración anterior, en la que había relatado otra versión de los hechos. “Cometí un delito y lo acepto. Firmé, pero no estaba de acuerdo. Ni lo leí”, aseguró, al intentar explicar las diferencias entre ambas declaraciones.
Durante la audiencia, se le exhibieron sus dichos de 2018, donde había mencionado supuestos movimientos frecuentes de bolsos asociados a visitas de funcionarios. Sin embargo, ahora indicó que solo vio a personas ingresar con “un portafolio y un bolsito”, sin constatar traslados sistemáticos.
Silva también describió su vínculo con el edificio y mencionó su relación con el entonces secretario presidencial. Según su relato, esa cercanía le habría permitido gestionar oportunidades laborales para sus hijas en distintos organismos públicos.
Por último, el encargado afirmó que su testimonio original se dio en un contexto de presión durante la instrucción judicial, donde —según dijo— se sintió intimidado por las circunstancias del proceso.





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