La desaparición de Luciana Aylén Barrios Alarcón, de 15 años, activó en Córdoba un operativo de búsqueda de gran escala que combina rastrillajes en terreno, controles en rutas y análisis de cámaras de seguridad en distintos puntos de la provincia.
La denuncia fue radicada el lunes por la tarde y, según explicó el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, el despliegue comenzó de inmediato: “Antes de que anochezca ya estábamos trabajando en el lugar con todo el personal táctico”. Desde entonces, las tareas no se interrumpieron.
El operativo se concentra en Colonia Caroya, donde la adolescente fue vista por última vez tras salir de clases, pero también se extendió a zonas cercanas. Participan efectivos policiales, unidades especiales, el DUAR, bomberos y equipos con perros rastreadores. Las condiciones climáticas complicaron en un primer momento el uso de drones y helicópteros.
En paralelo, se activó el Sistema Federal de Búsqueda (CIFEBU) y se difundieron los datos de la joven. Las autoridades habilitaron las líneas 134 y 911 para recibir información y solicitaron colaboración con “datos certeros”.
Uno de los ejes centrales es el control vehicular. “Estamos en todas las rutas de la provincia, controlando vehículo por vehículo, baúl por baúl”, señaló Quinteros. También se revisan registros de unas 30 cámaras de seguridad y dispositivos de comercios de la zona.
Luciana fue vista por última vez cerca del mediodía al salir del colegio Presbítero José Bonoris. Una amiga declaró que se quedó esperando el colectivo y desde entonces se perdió todo rastro. La investigación, a cargo del fiscal Guillermo Monti, avanza sin descartar ninguna hipótesis.




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