Un total de 26 personas privadas de la libertad murieron durante el primer semestre de 2026 en establecimientos del Servicio Penitenciario Federal (SPF), según el informe estadístico “Fallecimientos en contextos de encierro”, elaborado por la Procuraduría de Violencia Institucional (PROCUVIN).
El relevamiento indicó que el 81% de los fallecimientos se concentró en cárceles ubicadas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA): fueron 21 casos sobre un total de 26. Esa proporción supera ampliamente el peso que tienen esas unidades dentro de la población penitenciaria federal, que representa el 54%.
El complejo penitenciario de Ezeiza fue el establecimiento con mayor cantidad de muertes, con 14 registros, equivalente a más de la mitad del total. Le siguieron Marcos Paz, con cuatro casos; Devoto y Rawson, con tres cada uno; y las unidades de Güemes (Salta) y Roque Sáenz Peña (Chaco), con un fallecimiento respectivamente.
El informe también puso el foco en la situación procesal de las personas fallecidas. El 58% no contaba con una condena firme: 15 estaban procesadas, mientras que 10 cumplían una pena definitiva. En un caso no se pudo determinar esa condición.
Respecto del perfil de las víctimas, todos eran hombres y siete eran extranjeros, lo que representa el 27% de los casos, una proporción superior a la presencia de personas extranjeras dentro del sistema penitenciario federal, estimada en 16%.
En cuanto a las causas, 17 muertes fueron clasificadas como no traumáticas, siete como traumáticas y dos permanecían sin determinación definitiva. Entre los fallecimientos traumáticos, los ahorcamientos fueron la principal causa, mientras que las enfermedades infecciosas y cardiovasculares concentraron la mayoría de los casos no traumáticos.
La PROCUVIN señaló además que la cifra representa un incremento frente al primer semestre de 2025, cuando se habían informado 22 muertes.





Comentarios recientes