La Corte Internacional de Justicia (CIJ) afirmó que el derecho a huelga está amparado por el Convenio 87 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), dedicado a la protección de la libertad sindical. Aunque la opinión emitida no tiene carácter vinculante, representa un fuerte respaldo internacional a las organizaciones de trabajadores.
El tribunal señaló que la interpretación del convenio, adoptado en 1948, permite concluir que la libertad sindical contempla también la posibilidad de realizar huelgas como herramienta de acción colectiva. Sin embargo, aclaró que cada país conserva la facultad de regular el alcance y las condiciones de ese derecho a través de su legislación interna.
La resolución retoma además antecedentes de organismos internacionales que desde hace décadas consideran a la huelga parte esencial de la libertad de asociación y de la negociación colectiva.
El pronunciamiento generó repercusiones inmediatas en el sindicalismo argentino. Desde la FETIA-CTA celebraron la decisión y sostuvieron que pone fin a años de intentos por limitar el reconocimiento internacional de las medidas de fuerza.
El dirigente Pedro Wasiejko vinculó el fallo con la discusión laboral en la Argentina y cuestionó las iniciativas impulsadas por el gobierno de Javier Milei para restringir protestas sindicales. Según afirmó, cualquier avance contra ese derecho contradice acuerdos internacionales suscriptos por el país.
La próxima Conferencia Internacional del Trabajo, prevista para junio de 2026, volverá a poner en debate temas vinculados al mundo laboral y al diálogo entre gobiernos, empresas y trabajadores.





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