Después de más de una década de investigación, el Tribunal Oral Federal 8 condenó a dos imputados por las maniobras de encubrimiento vinculadas al asesinato de Mariano Ferreyra, el militante del Partido Obrero asesinado durante una protesta ferroviaria en octubre de 2010.
El exjuez Octavio Luis Aráoz de Lamadrid recibió una pena de cinco años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por tráfico de influencias agravado. Además, deberá presentarse periódicamente ante el tribunal y no podrá salir del país hasta que la sentencia quede firme.
En tanto, Luis Ameghino Escobar, exfuncionario de la Cámara Nacional de Casación Penal, fue condenado a tres años de prisión condicional como partícipe necesario del mismo delito. También deberá realizar tareas comunitarias y quedar bajo supervisión judicial.
El tribunal consideró probado que existieron intentos de direccionar el expediente hacia una sala específica de Casación mediante pagos irregulares.
Según la acusación, los fondos habrían sido aportados por la Unión Ferroviaria. En ese contexto, el exdirectivo de Belgrano Cargas Ángel Stafforini fue señalado por “cohecho activo agravado”, aunque terminó absuelto porque la causa prescribió. También fue absuelta Susana Planas.
Durante el juicio, el CELS sostuvo que el proceso permitió exponer “pactos subterráneos” dentro del sistema judicial. Los fundamentos completos de la sentencia se conocerán el 5 de agosto.
Antes del veredicto, Aráoz de Lamadrid defendió su inocencia y aseguró que “construyeron una ilusión de realidad” para acusarlo.




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