El Senado realizó este jueves un minuto de silencio en memoria de las víctimas de violencia de género, en una sesión atravesada por el impacto del femicidio de Agostina Vega y la reciente movilización de Ni Una Menos. El gesto institucional dio paso rápidamente a un intercambio con fuerte tono político.

La senadora rionegrina Ana Marks abrió las intervenciones al reivindicar la marcha y señalar que se trata de una lucha que “hace once años nos hermana más allá de las diferencias políticas”.

En ese marco, sostuvo que durante la movilización también hubo respaldo a Cristina Kirchner, a quien calificó como “injustamente detenida” y apuntó contra el Poder Judicial.

"Ni Una Menos" | Masiva marcha a 11 años de la primera movilización

Desde el oficialismo, Patricia Bullrich respondió con un mensaje que combinó reconocimiento y cuestionamiento. Admitió la gravedad de los femicidios, pero rechazó su uso partidario y afirmó que en los últimos dos años hubo una caída del 25%.

“Esto no es casualidad”, remarcó, al atribuir esa baja a cambios legislativos y políticas de seguridad. “No hay dueños de esta realidad. La verdadera política es la que se ve en los números”, agregó.

La réplica llegó de parte de Juliana Di Tullio, quien pidió no desvirtuar el sentido de la protesta. “Demos una señal concreta. No podemos bastardear lo que ayer sucedió en la plaza. A las mujeres nos matan”, afirmó.

En medio de la tensión, otros legisladores buscaron encauzar el debate. José Mayans impulsó formalmente el homenaje, mientras que Eduardo Vischi llamó a la “madurez” y a evitar la utilización política del tema.