“Acá no hay banderas políticas”, dijo a Tiempo Judicial Ricardo Pedace, que preside desde el pasado 9 de enero la Agencia Gubernamental de Control (AGC), el organismo que nuclea las habilitaciones e inspecciones de comercios y eventos masivos en la Ciudad de Buenos Aires. En el marco de una conferencia con la Asociación de Medios Vecinales (AMV), el ex comisario que también fue subjefe de la Policía Metropolitana, opinó que “hay muchos lugares que piensan que porque tenemos una ideología política diferente no los vamos a habilitar”.

 

Ricardo Pedace fue comisario mayor de la Policía Federal hasta 2011.

 

¿Cuáles son las áreas de intervención de la AGC?

 

La tarea que encomendamos es la habilitación, dar el permiso a todas las actividades comerciales y verificar las medidas de seguridad de todas aquellas entidades que no tienen fines de lucro. Lo que hace la AGC es puertas adentro. Lo nuestro no es ni los manteros, ni todo lo que sucede fuera de la línea de edificación, así fuera del mismo comercio.

 

¿Cuáles fueron sus objetivos al asumir como titular de AGC?

 

El jefe de Gobierno lo que me pidió es que trabajemos en una mayor celeridad en los trámites de habilitación. Hemos logrado desde el día 1 de junio en el área de administraciones sacar habilitaciones automáticas en 24 horas, siempre y cuando uno tenga toda la documentación que se requiere. La habilitación es como un partido de ajedrez. Cuando yo hice el movimiento de mi pieza y dije “falta tal”, corté el tiempo de la agencia y ya corre por cuenta de quien debe juntarme todo. No tenemos en mente ser un organismo de clausura. Nosotros necesitamos que la actividad comercial camine pero que venga de la mano de la seguridad.

 

¿Cómo funciona la habilitación online?

 

Se acabó el papel. La figura del gestor la inventa la gente. Ahora para hacer un trámite se hace todo online. Vamos a suponer que queremos habilitar una mercería en Caballito. Hay que entrar a la página de la AGC a “Consultas para habilitaciones”, que es un asistente online. Primero se pone la dirección donde se quiere trabajar y las medidas del local. Después hay que poner el rubro y va a decir sí o no. Sino uno puede buscar qué rubros están habilitados para poner en ese lugar. Si uno encuentra todo ingresa a requisitos y ahí le dice todo lo que uno necesita presentar y de acuerdo al tipo de rubro es la calidad de habilitación.

 

¿Cuál es la situación actual de los talleres clandestinos?

 

Este año tiene actuación el diputado nacional Marcelo Sorgente que tomó a su cargo las denuncias de talleres clandestinos y Gustavo Vera, que nos había mandado una cantidad importante de lugares. Hemos chequeado todos estos lugares. El tema es que yo hago el procedimiento de clausura implica la colocación de la faja de clausura que como en algunos casos es vivienda, no les puedo prohibir la vivienda. Voy a la comisaría y dejo constancia de que hay un local clausurado pero el inspector no tiene la facultad ni la potestad de quedarse ahí.

 

¿Cómo fue el proceso de habilitación de los recitales de La Renga en la cancha de Huracán en el barrio de Parque Patricios?

 

Cuando tuve que suspender el trámite de La Renga nos dijeron “ustedes están en contra”. Yo no sé ni quién es La Renga. Para mí la renga era una señora discapacitada. Para hacer un recital, una fiesta electrónica, un evento masivo tienen que traer un proyecto. El proyecto era hacer La Renga en la cancha de Huracán para 40 mil espectadores. Nosotros lo que necesitamos es que sea algo seguro, a mí no me importa quien toca, quien es el DJ o el conjunto. Convoqué al director de Defensa Civil que me dijo que se podía hasta 36 mil personas. “Usted me está discriminando”, me dijeron. No lo estoy discriminando, le estaba diciendo que en vez de 40 mil eran 36 mil. Cuando hay partido entra más gente pero la evacuación es distinta. Cuando vos estás abajo y hay que evacuar no te vas para arriba, buscas salir por abajo. Presentaron un nuevo proyecto en base al plan de evacuación que le proponía Defensa Civil y en vez de 36 mil terminamos acordando 38 mil.

 

La anterior gestión de la AGC tuvo dificultades en la relación con los centros culturales por las clausuras de estos espacios, ¿cómo funciona ahora?

 

Hay muchos lugares que piensan que porque tenemos una ideología política diferente no lo vamos a habilitar. Están totalmente equivocados. No tiene nada que ver. “Larreta no nos quiere”, dicen. Larreta no sabe ni dónde está el centro. Se entera cuando vamos a los barrios. Otro tema es el del local partidario. Acá es la sede, el comité, la unidad básica o lo que sea. A la noche llaman los vecinos y dicen que hay una milonga. Después me llama el político encumbrado y me dice: “Usted mandó a cerrar el local”. No, no le mandé a cerrar el local, lo denunciaron porque estaba haciendo una peña. Acá no hay banderas políticas.