El jurado de enjuiciamiento de magistrados de la provincia de Córdoba destituyó a los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro por mal desempeño y negligencia en la investigación del asesinato de Nora Dalmasso, ocurrido en Río Cuarto en noviembre de 2006.

La decisión fue adoptada en un trámite sumario por un tribunal presidido por la legisladora Julieta Rinaldi e integrado por representantes legislativos y del Tribunal Superior de Justicia.

El fallo coincidió con la acusación de la fiscal general adjunta Betina Croppi, quien cuestionó duramente la conducción de la investigación.

Durante su alegato, Croppi sostuvo que hubo una “negligencia grosera” que dañó la confianza pública y desvió la pesquisa hacia la vida privada de la víctima, en lugar de profundizar líneas investigativas alternativas.

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También señaló que se ignoraron alertas vinculadas al parquetista Roberto Bárzola, cuyo ADN apareció en la escena del crimen.

La fiscal afirmó que se desaprovecharon pruebas, se omitieron diligencias clave y se consolidó una hipótesis errónea que derivó incluso en la imputación de familiares de la víctima. “El sospechoso estaba ante sus ojos”, remarcó.

Las defensas de los fiscales rechazaron las acusaciones, cuestionaron la objetividad del proceso y sostuvieron que la decisión se basó en una evaluación retrospectiva de la causa. Argumentaron además que las decisiones se tomaron en un contexto de incertidumbre probatoria.