La autora es profesora, investigadora y artista feminista argentina. Licenciada en Psicología (UBA), Administradora Gubernamental (Instituto Nacional de Administración Pública), Magíster en Igualdad de Género (UCLM-España) y Magíster en Lenguajes Artísticos Combinados (UNA). Miembro del Foro Argentino de Género, Derechos y Justicia.

Quienes integramos el sistema de justicia sabemos que persiste una deuda con el acceso a la justicia de quienes se encuentran en las posiciones más vulnerabilizadas. Cuando nos focalizamos en las situaciones de violencia de género nos encontramos con tiempos judiciales incompatibles con la urgencia, la fragmentación del conflicto, la desconexión entre distintos fueros, la falta de patrocinio jurídico gratuito, interpretaciones de la norma y valoraciones de la prueba todavía marcadas por estereotipos de género, además de respuestas institucionales insuficientes o tardías para remover las barreras físicas, económicas, sociales y culturales que obstaculizan el ejercicio de este derecho.

También sabemos que existen experiencias valiosas: programas, servicios, operadoras y operadores judiciales que construyen un accionar sensible a la desigualdad de género en su entrecruzamiento con otros factores de discriminación. Actuaciones que atienden los obstáculos agravados que deben enfrentar mujeres mayores, indígenas, racializadas, trans, con discapacidad y migrantes, entre otras.

El riesgo de este tiempo es que el avance de discursos regresivos profundice los obstáculos históricos del acceso a la justicia e, incluso, debilite las buenas prácticas existentes. Prejuicios y estereotipos que persisten en el sistema judicial pueden recobrar legitimidad bajo la apariencia de neutralidad o sentido común, y condicionar la imparcialidad que el propio sistema debe garantizar.

Salta fue escenario del Primer Encuentro Nacional del Foro Argentino de Género, Derechos y Justicia

La instalación de la sospecha sobre las denuncias de violencia de género, la ofensiva contra los derechos sexuales y reproductivos, los cuestionamientos a la educación sexual integral, los ataques a las personas LGBTIQ+ y el desmantelamiento de políticas de género forman parte de una reorganización regresiva de la vida en común. Lo que se erosiona es el valor de la igualdad como principio ordenador que orienta agendas públicas, prácticas institucionales y criterios de decisión judicial.

En ese escenario nace el Foro Argentino de Género, Derechos y Justicia: un espacio federal y plural orientado a mejorar las respuestas judiciales hacia mujeres, niñeces, adolescencias, personas mayores, personas LGBTIQ+ y otros colectivos vulnerabilizados. La agenda de género no agota el horizonte del Foro, pero ocupa un lugar de especial importancia porque resulta decisiva en el debate democrático actual. Cuando los derechos de las mujeres y de las personas LGBTIQ+ son presentados como privilegios o excesos, lo que se discute también es qué justicia queremos: una que se proclame neutral mientras reproduce desigualdades, o una efectivamente imparcial, capaz de reconocerlas, remover barreras y garantizar derechos.

El Foro reúne a mujeres del sistema judicial de todas las provincias argentinas, de distintos cargos y roles institucionales. Cuando decimos mujeres, hablamos de mujeres en toda su diversidad, lejos de cualquier noción esencialista o cerrada de esa categoría. No reducimos a esa composición nuestra intervención pública, pero la nombramos porque importa.

La intimidad como garantía democrática del acceso a los derechos sexuales y reproductivos

Muchas de nosotras conocemos, desde nuestra experiencia dentro del sistema de justicia, las formas que adopta la desigualdad de género en las trayectorias laborales, en la distribución de valor y de autoridad. Esa experiencia exige una responsabilidad mayor: afinar la escucha, complejizar los análisis y contribuir a que la justicia intervenga mejor ante las situaciones de quienes reclaman protección y reparación. También exige abrir espacios de reflexión y acompañamiento entre mujeres del sistema judicial, orientados a sostener el desarrollo profesional, la circulación de saberes y el trabajo articulado entre distintas jurisdicciones del país.

Desde un posicionamiento feminista y de derechos humanos, el Foro produce pensamiento crítico aplicado a la práctica judicial. A partir de la articulación entre experiencia laboral, conocimiento académico y saberes territoriales, despliega espacios de formación y de generación de herramientas, orientados a revisar prácticas y fortalecer criterios de intervención para una justicia igualitaria. Aunque reciente, este trabajo ya muestra una dirección clara. Las actividades con universidades nacionales, organizaciones sociales, asociaciones profesionales y actores institucionales amplían la conversación pública y permiten elaborar lineamientos para que las intervenciones judiciales garanticen protección adecuada, acceso efectivo a derechos y reparación frente a las violencias y discriminaciones. Encuentros sobre cuidados, violencia digital de género, derechos sexuales y reproductivos, dependencia digital, inteligencia artificial en la justicia y acceso a la justicia de personas en situación de vulnerabilidad, entre otros, expresan un modo particular de incidencia sobre problemáticas que atraviesan la práctica judicial y exigen abordajes sensibles a las distintas realidades del país, con enfoque interseccional.

La agenda del Foro tiene un propósito claro: desarmar los prejuicios y estereotipos que aún operan en el razonamiento judicial y construir mejores intervenciones en cada instancia del proceso.

Para eso produce herramientas de trabajo destinadas a mejorar las prácticas que organizan la respuesta judicial: desde la primera escucha, la evaluación del riesgo, la adopción y el seguimiento de las medidas, hasta la valoración de la prueba, la interpretación del derecho, la decisión y la reparación. Esa tarea requiere, además, fortalecer los servicios de información, orientación y acompañamiento, para que quienes recurren al sistema de justicia comprendan el proceso, participen en condiciones adecuadas y puedan acceder efectivamente a sus derechos.

Para hacer efectivo nuestro compromiso ético y democrático con la igualdad y la justicia social, quienes integramos el Foro construimos colectivamente pensamiento crítico situado desde la tarea cotidiana en el sistema judicial, en diálogo con la academia y con los territorios. Ese es el sentido del Foro Argentino de Género, Derechos y Justicia: contribuir a interpelar el funcionamiento judicial y a transformar sus prácticas para avanzar hacia una justicia igualitaria.