La Justicia resolvió que Julio De Vido deje la cárcel de Ezeiza y cumpla en su domicilio la condena por la causa de la Tragedia de Once.

La Cámara Federal de Casación Penal evaluó que el exfuncionario, de 76 años, atraviesa un cuadro de salud complejo que requiere controles y cuidados permanentes imposibles de garantizar en el ámbito penitenciario.

La decisión fue adoptada por unanimidad por los jueces Mariano Borinsky, Carlos Mahiques y Guillermo Yacobucci, quienes hicieron lugar al planteo presentado por la defensa. El tribunal ordenó además que el juez de ejecución defina las condiciones y mecanismos de control de la prisión domiciliaria.

En la resolución, los magistrados remarcaron que De Vido necesita seguimiento médico especializado, medicación constante, una alimentación específica y asistencia sanitaria adecuada.

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También tuvieron en cuenta una reciente internación por una arritmia cardíaca, durante la cual fue sometido a una cardioversión eléctrica y a una angioplastia con colocación de un stent.

Los informes del Cuerpo Médico Forense advirtieron que la permanencia en prisión podría agravar su estado y generar daños irreversibles, ya que el penal no cuenta con los recursos necesarios para atender correctamente su situación clínica.

El exministro cumple una condena de cuatro años por administración fraudulenta vinculada a la Tragedia de Once, el choque ferroviario ocurrido en febrero de 2012 que provocó la muerte de 51 personas.