Con fuertes cruces entre la acusación y la defensa, comenzó el jury contra el suspendido juez federal de Mar del Plata, Alfredo López, quien deberá enfrentar un proceso que definirá si es removido de su cargo.
La audiencia inaugural estuvo centrada en las publicaciones que el magistrado realizó en la red social X. Para los representantes del Consejo de la Magistratura, esos mensajes constituyen expresiones discriminatorias, promovieron el hostigamiento en redes y vulneran los deberes de imparcialidad que exige la función judicial. Por ese motivo reclamaron su destitución.
López respondió que nunca incurrió en conductas antisemitas ni dirigió agravios contra la comunidad judía. “Nunca actué con mala fe ni con ánimo de ofender. Mis opiniones no fueron ataques personales”, afirmó.
Además, sostuvo que “tuvieron que buscar con lupa porque no encontraron un tuit que acusara a la comunidad” y recordó que lleva “40 años sin ninguna sanción disciplinaria”.
El juez también cuestionó el alcance del proceso al considerar que se intenta castigar sus expresiones sobre asuntos públicos.
“La cuestión a determinar trasciende a mi persona y sentará un precedente por primera vez a nivel nacional e internacional”, sostuvo.
En la misma línea, remarcó que “como jueces no perdemos la condición de ciudadanos” y agregó que “denunciar un genocidio no es un acto de odio sino un acto de defensa de los derechos humanos”.
La defensa informó además que López había presentado su renuncia por motivos de salud tras el avance del expediente, aunque esa dimisión no fue aceptada por el Poder Ejecutivo. El juicio continuará durante los próximos días con la declaración de testigos.





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